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07 Marzo 2021

Ergonomía

Dolores de espalda, fatiga y otras dolencias propias de los trabajos de oficina. ¿Cómo evitarlas?

Dolores de espalda, fatiga y otras dolencias propias de los trabajos de oficina. ¿Cómo evitarlas?
Mucho se habla de Ergonomía pero ¿qué es la ergonomía en el trabajo?
La ergonomía la podemos definir como la disciplina que estudia la adecuación de los puestos de trabajo a las personas. Trata de mejorar, por tanto, los puestos de trabajo y se nutre de ciencias tan diversas como la medicina o la ingeniería.

Para dar consejos de ergonomía en los espacios de oficina, debemos previamente entender muy bien la interacción de cada persona con sus instrumentos de trabajo, que principalmente suelen ser una silla, una mesa y en la mayoría de los casos una pantalla de ordenador. Es importante entender que, en sentido estricto, ningún objeto es ergonómico por sí mismo, ya que la calidad de tal, depende de la interacción con el individuo. No bastan las características del objeto.

Volviendo al tema que nos concierne, uno de los principales problemas de los trabajos de oficina son las patologías musculo-esqueléticas derivadas de un estar sentados durante tiempos prolongados.

Así queda de manifiesto en un informe elaborado por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el trabajo, en el que se señalan estas afecciones junto con el estrés y la fatiga visual como las más comunes y que más afectan a la salud de los trabajadores. Dolor, hinchazón, hormigueo y entumecimiento e incluso dificultad para moverse o discapacidad a largo plazo si no se toman medidas son muchas de las consecuencias.
Ante esta situación ¿Qué podemos hacer?

En primer lugar, debemos asegurarnos de que tenemos una buena silla. Las sillas ergonómicas de escritorio están diseñadas para soportar adecuadamente el cuerpo y reducir el estrés y el entumecimiento muscular.
Según la ergonomía estándar, debemos ajustar la altura para que los muslos estén paralelos al suelo. Las rodillas deben estar al mismo nivel que las caderas y los pies en contacto con el suelo. Si no lo están, es aconsejable utilizar un reposapiés.
Sin embargo, existen muchas otras configuraciones y soluciones ergonómicas como la ergonomía dinámica extendida en los países nórdicos.

Otros puntos a tener en cuenta:
• Sitúa la pantalla a unos 45 centímetros del rostro y ligeramente por debajo de la línea de los ojos, sin tener que bajar el cuello para poder mirar el monitor de forma correcta.
• ¡Cuidado con cruzar las piernas! Es un hábito muy extendido especialmente entre las mujeres, pero es algo que debemos evitar. No es bueno para la columna y, además, obstaculiza el flujo sanguíneo y provoca tensión muscular.
• Evita apoyar el teléfono en el hombro y sujetarlo con el cuello. En caso de necesitar hablar de forma continuada, se recomienda el uso de auriculares.
• Procura no estar sentado durante largos periodos de tiempo. Levántate del escritorio, camina y si es posible haz algún tipo de ejercicio que active la circulación. Es mejor hacer varios descansos cortos que pocos largos. Si es posible, conviene levantarse cada 30 minutos.

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